Rafa Nadal vuelve a ser el número uno

Roger Federer ha sufrido una derrota muy inesperada en su primer partido en el Masters 1.000 de Miami ante Thanasi Kokkinakis, por 3-6, 6-3 y 7-6 (4), perdiendo así el número uno de la ATP a favor de nuestro Rafa Nadal.

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Roger Federer, el campeón en Miami en 2005, 2006 y 2017, cuando derrotó a Rafael Nadal, ausente este año en el último torneo en Cayo Vizcaíno, entregará el número uno al manacorense, ya que necesitaba llegar a cuartos de final para poder estar en lo más alto de la lista mundial, pero no lo ha conseguido.

Así, Kokkinakis puede presumir de haber derrotado al número uno del mundo, al actual campeón en Miami, además del jugador más en forma del circuito y lo ha hecho después de remontarle un set en contra, en un desempate en los que Federer suele demostrar su experiencia.

Fernando Verdasco saldrá beneficiado de este resultado, ya que se enfrentará en tercera ronda a un rival más asequible que el campeón de Miami, tras ganar a su compatriota Guillermo García lÓpez por 4-6, 6-0 y 6-2.

Federer ganó en el primer set, siguiendo el guión de siempre, lo que se podía esperar del ganador de 20 títulos del Grand Slam, enfrentándose a un joven de 21 años, que pagó ese efecto que genera Federer con una eficacia en el servicio de solo el 42%.

Kokkinakis no tuvo ninguna oportunidad ante un Federer que necesitó 25 minutos para anotarse el primer set, rompiendo el servicio de su rival en el cuarto juego. En el segundo set el australiano le plantó cara.

El joven que venía de la fase previa y superó en la primera ronda a Calvin Hemery por 6-1 y 6-2, logró salvar un punto de rotura al iniciar el segundo set. Lejos de asustarse ante el número uno, el jugador de 21 años se apoderó del servicio del suizo en el cuarto juego y después lo confirmó, situándose tres puntos por encima (1-4). Y aunque Federer hizo esforzarse mucho al australiano, no evitó que en el secundo set cayera a manos del joven, viéndose obligado a disputar un tercer y difícil set, que se alargó hasta 70 minutos, resolviéndose en el desempate.

Federer venía de perder una agotadora final la semana pasada y ahora se encontraba en un “tie break” inesperado y lo hizo con un 2-0 en contra. Se recuperó en seguida y empató 2-2, pero en el octavo punto falló y dejó a Kokkinakis una iniciativa que ya había perdido.